El sábado nos lo tiramos desde por la mañana cargando trastos y zarrias al piso nuevo. Fuimos al piso de Tarradellas a despedirnos de Fran y de paso nos llevamos algún trasto y a Conan, momento en el cual David Baldeón se nos unió para ayudarnos en la ardua tarea que nos esperaba. Tras hacer de mulas unas horas decidimos descansar para comer, rato muy instructivo donde David me abrió su corazón artisticamente hablando y donde aprendà que no soy el único que plantea tramas tan extensas que se le escapan de las manos. Despues de comer se nos unió Joan y tras mucho cargar y cargar llegó la noche, momento de invitar a los chavales a ver el piso y tomarse unas copas. Espero que para la próxima reunión ya tengamos sillas para todos.
Foto (en el sentido de las agujas del reloj y empezando por el durmiente): Joan, Alba, David, Ricard, Hector, Marta, Raúl y Leticia.
EDITO: Al señor Baldeón no se le ha ido de las manos ningún proyecto, eso me pasa a mi, no a él. Su obra está tan armoniosamente compuesta que crece ella sola de manera organica, creo. No más capones porfa.










