
Mikuru Asahina, la pobre culpable (del manga Suzumiya Harubi no Yuutsu)
Fran me ha mandado una noticia esta mañana para ver si me servía para meter “relleno” al blog. Resulta que en Japón un psicopata hijo de puta llamado Taichi Takashita (al que llamaremos a partir de ahora psicopata hijo de puta, para resumir) se ha puesto ha reunir firmas para intentar conseguir que se permitan los matrimonios entre humanos y personajes de cómic. Sí, como leeis, matrimonios entre seres humanos y seres de ficción, y es que el psicopata hijo de puta dice que se siente más comodo en “el mundo de las dos dimensiones”. Esto no significa que el tio sea un friki como he leido por ahí, significa que está mal de la cabeza y que necesita ayuda profesional. ¿Que les está pasando a los japoneses? Por todos es conocido que son una socidad con una cultura muy especial, la masa es (o parece) extrovertida pero el individuo es introvertido a más no poder. Esto no les ha afectado como sociedad hasta ahora, que con las nuevas técnologias (ya antiguas para ellos) en las que no tienen que tratar físicamente ni cara a cara con otros individuos muchos de ellos estan perdiendo la cordura, y es que el contacto humano es necesario, que se masturben lo que quieran con los “dibujitos”, pero que se relacionen entre si puñetas, que se nos van a extiguir como sigan con estas locuras, que hay japoneses que son incapaces de acercarse a otro japones pero luego en casa guardan veinte muñecas tamaño real que le consuelan.
En fin, que esto no pretende ser otra cosa que una opinión personal, que aquí un servidor no quiere dar lecciones de vida, pero si este tio no es un psicopata hijo de puta que baje Crom de su montaña y me de su opinión tras leer las siguientes declaraciones: “Ya no estoy interesado en las tres dimensiones, incluso me gustaría llegar a ser un habitante del mundo bidimensional”, y añade, “sin embargo, parece imposible con la tecnología de hoy día”. ¿¡Como que “parece imposible”?! Que alguien le diga que es “rotundamente imposible” y luego le haga un chequeo, este hombre está mal, necesita que alguien le de cariño, por favor, lo digo de corazón, si viviese en Japón me lo llevaría de fiesta e intentaría explicarle al pobre bastardo, perdon, psicopata hijo de puta, las ventajas de las tres dimensiones. Además, que estamos hablando de Japón, que no se pueden casar ni los homosexuales.Y hasta aquí la humilde opinión de alguien cuyo icono sexual durante la adolescencia fué Morrigan muy seguida de Chun Li. Este post forma parte de la campaña “Hijo de Puta más“, por si alguien lo dudaba.





