Hoy me han preguntado si no recordaba que tenÃa un blog, este blog, a lo que yo es respondido: “¿que puñetas es un blog? de hecho ¿quien puñetas soy yo?”. Pero coñas a parte, no es que me haya olvidado de este rincón de la red, es solo que no tengo tiempo de nada, con la mudanza de este verano estoy un poco liado. Para los que no lo sepan me encanta mudarme, por eso cada verano aprovecho que hace calorcito y que a mis amigos les encanta que los pringue en mudanzas calurosas, luego todos sudorosos nos frotamos y hacemos… no, estoy delirando, el calor me afecta a la cabeza.
Pero la realidad es que por tercer año consecutivo me tengo que mudar de piso, esta vez no por gusto si no por causas de fuera mayor. Y es una mierda, porque mudarse por obligación es lo puto peor, lo mejor de una mudanza es la ilusión de cambiar a mejor, pero hacerlo a peor apesta. Al menos este año no me cambio de ciudad, lo siento por los catalanes, pero tendran que aguantarme un ratillo más.
El caso, que si de algo me estoy dando cuenta este verano es que hace mucho que dejé de ir a tope, y eso no puede ser, ir a tope se convirtió en mi máxima hace un par de años, y no he cumplido. El dios del atopismo (the atopist god) debe estar muy decepcionado conmigo, desde que llegué a Barcelona he tenido más fracasos que existos, y el gran fracaso de este verano me ha desbordado del todo, ahora solo queda empezar a cosechar existos para equilibrar un poco mi vida. Y para conseguir el exito hay que ir a tope. Siempre a tope chavales.
La consagración de “Los A Tope”
(Video datado del siglo XIII, de ahà la mala calidad de la grabación)










